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jueves, 30 de abril de 2020

ENTREVISTA A DOÑA ANA BELÉN MERINO CALERO


"Me encanta mi trabajo, el contacto con los alumnos y el contribuir en su formación a personas adultas".


Usted es de Villanueva de Córdoba. ¿Puede contarnos cómo fue su infancia?

Sí, soy jarota. Mi infancia la recuerdo como una etapa muy feliz, rodeada de mi familia y amigas. Era una niña buena, obediente y estudiosa, aunque con mi carácter. 

¿Por qué decidió estudiar Historia? ¿Cuál es su especialidad?

Decidí estudiar Historia en 2º de Bachillerato. Sabía que quería hacer una carrera de “Letras”, pero no lo tenía claro. Me gustaban los idiomas, Filología Hispánica e Historia, entre otras. Al final me decanté por la especialidad de Historia del Arte gracias a la profesora que me impartía esa asignatura en 2º. Descubrí que me apasionaba el mundo del arte. 

¿Cuándo comenzó su labor como docente? ¿En qué centro?

Comencé a trabajar en 2008 en este centro. Tuve mucha suerte, acabé la carrera en 2007 y durante un año me preparé las oposiciones. Fue la primera vez que me presentaba y las aprobé. Comencé aquí mi carrera y nunca me he movido a otro centro. En 2012 obtuve mi plaza definitiva y aquí sigo. 

¿Cómo se encuentra en el IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”?

Muy contenta. Me encanta el centro, el buen ambiente, el tipo de alumnado que tenemos... Al ser un centro muy pequeño, el contacto es muy familiar y esto permite trabajar con una atención más personalizada y poder realizar actividades más diversas. Es una de las grandes ventajas que tenemos.

¿Es usted docente vocacional?

Sí. Me encanta mi trabajo, el contacto con los alumnos y el contribuir en su formación a personas adultas. Desde pequeña me ha gustado esta profesión, aunque es verdad que me planteé otras opciones como Trabajo Social. 

¿Qué aspectos positivos ve en la enseñanza en la actualidad? ¿Y negativos?

Positivos son la implicación de profesorado y alumnado, una mayor cercanía así como la gran cantidad de actividades, talleres y jornadas dedicados a ayudarlos en sus problemas relacionados con la edad y con sus inquietudes. También veo positivo el tipo de clases más dinámicas y participativas, nada que ver con la clase de enseñanza que recibimos en mi generación. 
El aspecto negativo es la continua renovación del sistema o, más bien, los constantes intentos por modificar o cambiar las leyes sin conocer las necesidades reales que existen en las aulas. 

Pero no solo a la docencia se dedica el profesorado. ¿En qué ocupa su tiempo libre?

Desde que soy madre prácticamente no tengo mucho tiempo para nada que no sea mi familia. Intento disfrutar de mis hijos y de mi familia todo el tiempo posible, soy muy familiar. Además de eso, me gusta leer, pasar tiempo con los amigos y, sobre todo, viajar.

Para finalizar, ¿qué le desea al alumnado del IES “Ricardo Delgado Vizcaíno?

Les deseo que luchen por lo que quieren y que nunca se desanimen a la hora de conseguir sus metas. Con esfuerzo todo se puede y para ello deben trabajar. Son un alumnado magnífico así que espero que sean adultos responsables y buenas personas. 

martes, 10 de marzo de 2020

ENTREVISTA A DON MANUEL NEVADO MURILLO

"La asignatura de Matemáticas siempre fue la que más me gustaba, tanto en el colegio como en el instituto"

Usted es de Hinojosa del Duque. ¿Puede contarnos cómo fue su infancia y dónde hizo sus primeros estudios?

Mi infancia fue la de un niño normal. Entonces los niños hacíamos más vida en la calle que ahora, por lo que todos los días salíamos a jugar con los vecinos sin necesidad de tener a nuestros padres vigilando.
Respecto a mis primeros estudios, fueron en el CEIP Inmaculada y, posteriormente, en el Instituto Padre Juan Ruiz, ambos centros en Hinojosa del Duque.

Ahora que se habla continuamente de la España vaciada, ¿cómo ve el futuro de los pueblos de Los Pedroches?

En los Pedroches se viene produciendo un descenso de la población desde hace ya muchos años, algunos pueblos como Pozoblanco están resistiendo un poco mejor este descenso, incluso ha habido una época reciente en la que ha aumentado, pero en otros municipios más pequeños se va convirtiendo en un problema bastante importante.

¿Por qué decidió estudiar Matemáticas? ¿Dónde?

La asignatura de Matemáticas siempre fue la que más me gustaba, tanto en el colegio como en el instituto. Llegado el momento de elegir una carrera universitaria, me deje llevar por la que más me atraía y no me arrepiento en absoluto.
Realice la licenciatura en Matemáticas en la Universidad de Granada.

¿Cuándo comenzó su labor como docente? ¿En qué instituto?

Comencé en el curso 1998/1999 en un instituto de Madrid situado en la zona sur de la capital llamado IES Iturralde.

¿Cuántos años lleva en el IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”? ¿Cómo se encuentra en nuestro Centro?

El IES Ricardo Delgado Vizcaíno es el instituto en el que he pasado más años. Llegué a él en el curso 2006/2007 y siempre he estado muy a gusto. Trabajar en un centro pequeño como este permite conocer mejor al alumnado y al profesorado; además, no hay problemas graves ni conflictos reseñables, lo que hace que la convivencia en el centro sea bastante buena.

¿Es usted docente vocacional?

Si, cuando terminé mis estudios universitarios no descarté poder realizar otros trabajos, pero la docencia era una de mis primeras opciones.

¿Qué aspectos positivos ve en la enseñanza en la actualidad? ¿Y negativos?

No son buenos tiempos para muchos sectores públicos y la educación no es una excepción. Los recortes provocados por la crisis económica de hace ya más de 10 años han supuesto un aumento de ratios en los grupos y una disminución de recursos en los centros educativos; por otro lado, estamos en una época de cambios en los que la introducción de nuevas metodologías hace que se abran caminos por explorar que pueden ser bastante interesantes.

Pero no solo a la docencia se dedica el profesorado. ¿En qué ocupa su tiempo libre?

La mayor parte del tiempo libre se lo dedico a la familia. El resto se reparte entre un poco de lectura, alguna serie televisiva y algo de deporte.

Para finalizar, ¿qué le desea al alumnado del IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”?

Que aprovechen esta etapa de su vida, pueden sacar tiempo para divertirse y también para su formación, ambas cosas serán importantes para su futuro.

lunes, 17 de febrero de 2020

¿QUÉ FUE DE...? GLORIA AMOR GARCÍA



Gloria Amor García (Pozoblanco, 1994) fue alumna de nuestro Centro, donde cursó sus estudios de Secundaria Obligatoria entre los años 2006 y 2010.


¿Cómo fue tu experiencia en el IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”?

Siempre que comienzas una nueva etapa, las ganas y el miedo suelen ir de la mano; aún más si sabes que lo nuevo implica grandes cambios, como ocurre cuando pasas del colegio al instituto.
Sin embargo, para mí, la segunda de estas sensaciones desapareció apenas entré por la puerta del aula. Lo que yo imaginaba como algo distante o frío, se convirtió en un entorno en el que, dentro de la complejidad que conlleva pasar a un curso mayor, la tranquilidad y la distensión se palpaban de manera clara. Y así, cada año superado, suponía un plus de bienestar.
En el terreno educativo, tengo que destacar la enorme suerte que tuvimos mis compañeros de promoción y yo. Cada uno de los profesores dieron lo mejor de sí para formarnos en cada uno de los ámbitos que les competían. Y yo, personalmente, destaco el buen nivel de Inglés y Matemáticas. Asignaturas que, a pesar de su dificultad, profesores como doña Juani o don Manuel hicieron que llegase a disfrutarlas.  
En el IES "Ricardo Delgado Vizcaíno" también tuve la suerte de conocer a personas maravillosas que me aportaron muchos momentos de felicidad. Allí forjé amistades que todavía conservo y que sé que son para siempre.
Por eso, cuando tuve que abandonar el centro para continuar con mi formación, llegué a sentir un vacío, pues era perfectamente consciente de que la sensación de protección impropia de un IES ya no iba a acompañarme en las siguientes etapas de mi vida.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el Centro?

En general, muy agradables.
El primer año quedó marcado con un amargo suceso que sobrecogió a todo el Centro. Pero el calor y la alegría que arropaban a cada uno de los que allí pasábamos el tiempo hicieron que viviera momentos muy felices.
Como para cada niño, los días de  excursión eran los más deseados y yo tengo que destacar el viaje a Sierra Nevada y el viaje de final de curso a Salou y Barcelona entre los más divertidos de los que he tenido la suerte de vivir.
También tengo muy buenos recuerdos del ambiente tan cómodo que había dentro de las clases, tanto entre los alumnos y profesores, como entre los compañeros entre sí; siempre dentro del respeto y sabiendo que no se podían sobrepasar ciertos límites. Todo ello contribuía a hacer de la convivencia una relación de entendimiento y bienestar en la que estaba presente la educación y la formación.

¿Alguna anécdota que contar de aquellos años?

Me resultaría complicado destacar algún hecho concreto.
Podría hablar de las clases de Tecnología en el taller,  cuando con apenas trece años nos sentíamos verdaderos carpinteros, utilizando la segueta para crear proyectos muy interesantes; las clases de Música donde teníamos la posibilidad de examinarnos con el teclado de un piano, dejando atrás la recurrente flauta; los corros de Francés con don Jacinto, con los que aprender vocabulario dejaba de ser aburrido para pasar a ser un reto con su consiguiente motivación; las clases de Educación Física colaboraron en gran medida a fortalecer el vínculo de amistad entre los alumnos y compañeros, pues la mayor parte de las actividades que teníamos que realizar se basaban en la colaboración y la cooperación, mediante las clases de acrosport, coreografías grupales, bádminton, voleibol y las demás que requerían que ese vínculo estuviera presente para poder desempeñarlas.
Pero, dejando a un lado el aspecto académico, quizás resaltaría la fiesta de fin de curso, cuando nos tuvimos que despedir del Centro. Éramos los mayores y nos tocaba protagonizar ese día, recogíamos las orlas y finalizaba una etapa que, sin duda, iba a marcar nuestras vidas. Recuerdo que los sentimientos de alegría, ilusión y de nuevo, el miedo a  los que he aludido  al comienzo de esta entrevista, volvían a estar presentes. Quizás la preocupación por separar nuestros caminos y dejar de vernos a diario, hicieron que especialmente viviéramos unos días de final de curso llenos de armonía y buenos momentos.

¿Dónde cursaste el Bachillerato? ¿Te resultó fácil?

Cursé el Bachillerato en el IES “Los Pedroches”.
Lógicamente, el grado de complejidad aumentó considerablemente. Los alumnos que procedíamos del IES “Ricardo Delgado Vizcaíno” tuvimos que atravesar la transición derivada del cambio de Centro, profesorado, dinámica y costumbres.
Yo me decanté por la modalidad de Ciencias Sociales y, personalmente, la asignatura de filosofía fue la que más “dolores de cabeza” me supuso, ya que la forma de estudiarla y trabajarla era completamente diferente a lo que estaba acostumbrada.
Por lo que a las demás asignaturas se refiere, el tiempo de estudio era superior a lo que había que dedicarle en la ESO por su mayor contenido y dificultad.

¿Qué carrera estudiaste? ¿Por qué la elegiste?

Estudié Derecho en la Universidad de Córdoba.
Mi intención desde pequeña era estudiar idiomas, concretamente, Inglés. La asignatura me apasionaba realmente. Pero fue en el momento de elegir las posibles opciones, una vez aprobada la selectividad, cuando me decanté por Derecho. Hasta entonces no sabía si aquello iba a encajar conmigo porque en ningún momento previo a cursar la carrera recibimos formación en este campo, pero tenía curiosidad por saber un poco sobre aquello. Este motivo junto al amplio campo de posibilidades laborales que se derivan del ámbito jurídico hicieron que lo eligiera como primera opción.

¿A qué te dedicas profesionalmente en la actualidad?

Actualmente estoy preparándome las oposiciones para el Cuerpo de Letrados de la Administración de Justicia, habiendo superado las dos primeras pruebas del proceso selectivo  y estando a la espera del tercer examen.
Desde que terminé la carrera, me dediqué por completo a la oposición, estudiando diez-doce horas diarias y con un solo día de descanso a la semana durante tres años y medio. Ahora, que estoy casi llegando a la meta, me doy cuenta de que es la mejor elección de mi vida a pesar del sacrificio, pues la recompensa es inconmensurable.

¿Cuáles son tus “hobbies” preferidos?

En estos últimos años no he tenido demasiado tiempo libre para dedicarlo a otras cosas que no fuera estudiar. Aprovechaba cada periodo de vacaciones para viajar, que es algo que amo. Además de eso, me gusta leer, ver series y películas; salir a caminar me relaja y ayuda mucho. También escucho mucha música porque consigo evadirme con ello y me transmite muy buena energía.  Aunque tengo que destacar los momentos en los que estoy con mi familia y amigos, creo que esa es mi afición favorita y la que más feliz me hace.

¿Qué le recomiendas al alumnado del IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”?

Aunque considero que soy la primera a la que le queda mucho por aprender de la vida en general y, en base a ello, no me veo lo suficientemente experimentada como para influir de modo trascendente en alguien, hasta ahora hay algo que he aprendido e interiorizado de forma tajante: Hay que saber exprimir, aprovechar y sacar el máximo rendimiento a cada etapa que la vida te ofrece, es decir, no desaprovechar los conocimientos, las personas y las experiencias que se pongan por delante en un momento determinado ya que, una vez pasadas, no volverán a darse, por lo que es importante ser consciente de que, tengamos la edad que sea, siempre disponemos de la oportunidad de poder aprender algo de alguien; por lo que mostrar pasividad sobre todo ello solo contribuirá  a crear una ignorancia que no es sino fruto de lo que nosotros hemos consentido.
Dirigiéndome directamente a vosotros, los alumnos, os diría que sois muy afortunados tanto por poder gozar de una educación digna y que os brinda la posibilidad de poder formaros y llegar a cumplir vuestros sueños (algo que no es posible en otros lugares del mundo), como por tener una edad perfecta para poder hacer de vosotros lo que deseáis. No lo desaprovechéis.

Muchas gracias, Gloria, y mucha suerte con las oposiciones.


viernes, 17 de enero de 2020

¿QUÉ FUE DE...?. ANTONIO LÓPEZ POZUELO




Antonio López Pozuelo (Pozoblanco, 1987) fue alumno de nuestro Centro, donde cursó sus estudios de Secundaria Obligatoria entre los años 1999 y 2003.
  
¿Cómo fue tu experiencia en el IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”?

Académicamente, genial. Como experiencia de vida, fue un paso progresivo y necesario desde el Colegio Virgen de Luna al Instituto de Bachillerato.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el Centro?

Tengo muy buenos recuerdos de mis compañeros, los cuales, algunos de ellos siguen siendo amigos hoy día.
Hay algunos profesores que tuvieron especial importancia en mis años allí, quizá porque impartían las asignaturas que más me gustaban. Eran don Joaquín Domínguez o don Juan Andrés Molinero, ambos de Ciencias Sociales, de los que creo que aprendí a ser más disciplinado y formal, en referencia al comportamiento y respecto al trabajo diario en clase. También recuerdo los corros de francés de don Jacinto Madrid donde luchábamos por llegar al primer lugar, o las creaciones que resultaban en el aula de mesas altas de Tecnología, unas auténticas maquetas “casi” profesionales.
Y una persona a la que creo que todos teníamos un cariño especial era a Juani, la conserje.

¿Alguna anécdota que contar de aquellos años?

Me acuerdo del torneo de fútbol sala que organizaba don Juan (profesor de Lengua) en los recreos. Él mismo se encargaba de arbitrar y siempre, siempre lo hacía favoreciendo a los de cursos inferiores.
También tengo siempre en mente una frase de don Joaquín: “podéis llegar tarde a clase si yo llego tarde”, que para buenos entendedores quería decir que nunca debía entrar nadie detrás de él en el aula.
Sin que sirva de ejemplo, recuerdo los partidillos dentro del aula de 3º con una pelota hecha de papel en esos días en los que salir al patio era cosa de esquimales. Siempre acababan mal.

¿Dónde cursaste el Bachillerato? ¿Te resultó fácil?

Lo realicé en el IES “Los Pedroches” entre 2003 y 2005. Me adapté muy rápido al cambio de centro. El nivel que llevaba me permitió seguir sacando buenas notas también durante el bachiller.

¿Qué carrera estudiaste? ¿Por qué la elegiste?

Estudié la Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en la Universidad de Granada, lo que antiguamente se llamaba INEF y, posteriormente, el Máster de Profesorado de Enseñanza Secundaria.
Siempre he tenido claro que quería ser profesor de Educación Física, a pesar de las dificultades y la subjetividad del procedimiento de acceso a la función pública en la actualidad. Tengo dos pasiones: la docencia y el deporte.

¿A qué te dedicas profesionalmente en la actualidad?

Actualmente, mientras me preparo para presentarme a oposiciones, trabajo como Técnico Deportivo en el Centro Deportivo Urbano de Albolote (Granada), donde tengo la oportunidad de trabajar con personas de todas las edades, desde bebés hasta mayores, ayudándoles a que mejoren su salud a través de la actividad física.

Durante algunos años fuiste concejal en el Ayuntamiento de Pozoblanco. ¿Por qué te interesó la política municipal?

Llegué a la política a través de un amigo, al principio con muchísimas dudas, pero, poco a poco, fui viendo que podía aportar mi punto de vista en las decisiones más importantes que se tomaban en el Ayuntamiento. Así, tuve la suerte de ser concejal entre 2015 y 2018  por CDeI y hay  dos cosas de las que estoy muy orgulloso: haber colaborado en mantener un clima positivo donde la crispación quedara de lado y, algo más material, haber propuesto la instalación de los armarios desfibriladores que hoy podéis ver por algunas calles de Pozoblanco.

¿Qué le recomiendas al alumnado del IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”?

Aprovechad el tiempo, cada clase y cada día son importantes para vuestro futuro. Habrá cosas de las que os enseñan ahora que no usaréis en años, pero llegará el día en que os harán falta. Con el paso de los años, el tiempo adquiere una grandísima importancia y si tenéis que usar o recordar algo ya aprendido será mucho mejor que si tenéis que estudiarlo desde cero por no haberlo aprendido o asimilado durante la ESO.
Por otro lado, sed socialmente inteligentes, a pesar de que Internet es una herramienta excelente, una persona culta que no necesita mirarlo durante una conversación o un debate será mucho más atractiva e interesante para los demás que una persona que no tiene nada dentro de su cabeza.
Y, finalmente, en un mundo donde la tecnología lo impregna todo, aprended a usarla correctamente y sabed diferenciar y cribar la información que es veraz y la que no.

Muchas gracias y mucha suerte, Antonio.

lunes, 9 de diciembre de 2019

JOSÉ, EN EL RECUERDO

Cuando comencé mi andadura profesional en el IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”, allá por septiembre de 1999, la primera persona con la que hablé tras franquear la puerta fue José, el guarda. Recuerdo que me dijo, con su sonrisa franca y con su buen humor, que iba a estar estupendamente y tenía razón. Llevo veinte años y no me arrepiento de haber pedido destino en nuestro Centro, del que nunca he deseado marcharme. A lo largo de este tiempo, José ha estado siempre presente y son muchas las anécdotas que me unen a él: aquella vez en que me quedé encerrado un viernes, a las tres de la tarde, y tuve que llamar a la puerta de su casa para que me abriera la cancela o aquella ocasión en que me dejé olvidados unos exámenes y él me permitió entrar en la sala de profesores para cogerlos.
Últimamente, andaba bastante pachucho: los años, que no perdonan, una pulmonía, la cadera, las cataratas… Y un mal día, el 28 de noviembre, nos levantamos con la desagradable noticia de que había fallecido. Siempre me decía que él era la persona que más años llevaba en el instituto. Ahora que, desgraciadamente, se ha ido, soy yo la “vieja gloria”, como suele decirse.
Durante el curso 2011/2012, el alumnado de 4º de ESO que, a través de la materia Proyecto Integrado, se encargaba de redactar la revista del Centro, le hizo una breve entrevista para “La voz de Vizcaíno”. Deseo reproducirla ahora como un humilde y pequeño homenaje a José, una buena y sencilla persona que siempre será el guarda del IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”.

                Félix Ángel Moreno Ruiz




ENTREVISTA REALIZADA EL 27 DE OCTUBRE DE 2011

Vamos a hacer una entrevista a una de las caras menos conocidas, pero más importantes de nuestro Centro. Se llama José y es nuestro guarda. 

¿Cuántos años lleva usted aquí?
Llevo 23 años.

¿Ha trabajado en algún otro instituto antes?
No, pero he estado trabajando en el campo y en la tala.

¿En qué consiste su trabajo?
En guardar el instituto, vigilar que no se quede ninguna luz encendida, que no entre nadie ajeno al Centro, etc. Vamos, lo que viene siendo el trabajo de un guarda.

¿Le gusta su profesión?
Si.

¿Qué es lo que más y lo que menos le gusta de este centro?
Me gusta todo: el alumnado, los profesores; lo que menos, que tengo muchos años. Je, je, je, je, je.

¿Le gustaría más trabajar en otra clase de trabajo?
No. Y si me gustase, no podría ya que estoy jubilado.

¿Ha tenido algún incidente con personas ajenas al centro?
No.

¿De dónde es usted?
Soy natural de Pozoblanco.

Para terminar, deseamos que nos cuente alguna anécdota que le haya sucedido estando aquí.
No tengo ninguna. Llevo una vida muy tranquila.

jueves, 16 de mayo de 2019

¿QUÉ FUE DE...? BELÉN MARCH CALDERÓN



Belén March Calderón (Pozoblanco, 1998) fue alumna de nuestro Centro, donde cursó sus estudios de Secundaria Obligatoria entre los años 2010 y 2014.

¿Cómo fue tu experiencia en el IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”?

Bastante buena. Había muy buen rollo en mi clase, me lo pasé realmente bien esos años. Tengo, además, muy buenos recuerdos de los profesores: Don Félix, Doña Juani, Don Manuel (que consiguió que las Matemáticas me resultasen interesantes; cosa increíble, pero cierta), Don Rafa en Historia… Fueron unos años que recuerdo con cariño.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el Centro?

Uff! Hay muchos. Recuerdo las charlas entre clases y en los pasillos, o sentados en las escaleras. También los recreos (¡qué cortos se me hacían!), los profesores a los que sigo recordando con mucho cariño, los bailes de fin de curso, la graduación…

¿Alguna anécdota que contar de aquellos años?

Sinceramente, el día que más recuerdo de esos años es aquel día de Tercero  de ESO, cuando tuvimos que organizar la fiesta de fin de curso a los de cuarto. Nos quedamos allí todo el día, encargamos una paella para todos, preparamos el equipo de música, ensayamos por trigésima vez la actuación de acrosport (que conste en acta que salió genial), pusimos música y bailamos y cantamos… Me sentí parte de algo especial, por muy cliché que suene. Fue maravilloso.

¿Dónde cursaste el Bachillerato? ¿Te resultó fácil?

El Bachillerato lo hice en el Calero.
Fácil no sería la palabra que usaría para describirlo. Jajaja. Realmente, más que la dificultad en sí, es la presión a la que te ves sometida, o al menos a la que me sometí a mí misma, lo que lo hizo más complicado. Si te lo tomas en serio, llevando las cosas al día, pero sin que cunda el pánico, luego no es para tanto.

¿Qué carrera estás estudiando en la actualidad? ¿Por qué la elegiste?

Actualmente estoy estudiando Fisioterapia en la UCO. La elegí porque siempre he querido dedicarme a algo relacionado con la salud. No os hacéis una idea de lo realizada que te sientes cuando tu primer paciente te da las gracias. Además, esta carrera es muy amplia, pese a que todos piensan que es para deporte, también he trabajado con pacientes de cardio, respiratorio, neurología, pediatría, trauma… ¡Hay para todos los gustos!

¿Cómo te ves dentro de cinco años?

Acabando un máster de fisioterapia neurológica y opositando para entrar en el servicio sanitario público, o en una clínica. Siempre con mis pacientes, de cara al público. También puede que haga el doctorado, pero, bueno, eso está en el aire aún…

Eres una persona con grandes inquietudes literarias: tienes un blog personal (Calles de tinta) donde publicas tus textos e, incluso, has escrito una interesantísima novela de corte fantástico, Arala. ¿Qué estás haciendo ahora?

La verdad es que con la carrera tengo menos tiempo para ello. Sigo escribiendo mis poemas y he acabado otro libro, también tengo otros dos empezados y uno rondándome por la cabeza. Ahora lo único que me hace falta es algo de tiempo para dedicarme de lleno a la escritura. Sinceramente, publicar un libro sería uno de mis grandes sueños; de momento, sigo siendo un proyecto de escritora.

¿Qué le deseas al IES “Ricardo Delgado Vizcaíno” en su vigésimo aniversario?

Primero, ¡felicidades por el aniversario! 
Le deseo que siga cuidando de sus alumnos como me cuidó a mí. En ese instituto descubrí que adoraba la Historia del arte, que las Matemáticas, por raro que suene viniendo de mí, pueden ser fascinantes, que de la lista de verbos irregulares de Inglés se sale más fuerte, que la Literatura puede llegar a ser tu mejor amigo… Le deseo que siga siendo ese lugar cálido que recuerdo. Le deseo muchos años más.
Muchas gracias por todo.

Mucha suerte a ti, Belén.

martes, 14 de mayo de 2019

ENTREVISTA A DOÑA Mª DEL CAMINO ZURITA ARES


"La profesión de enseñante es muy bonita y gratificante. Es un gran estímulo para seguir ejerciéndola el poder ser testigo de cómo se desarrollan y evolucionan los alumnos."

¿Por qué decidió estudiar la carrera de Matemáticas?

Desde siempre me han gustado las Matemáticas. Aunque cada materia tiene su encanto, mis preferidas eran las Matemáticas, Química e Historia. Definitivamente soy de Ciencias, como se suele decir. Pero mirando en retrospectiva, quizás lo que me hizo decantarme por estudiar esta carrera fue la experiencia que viví gracias a la Olimpiada Matemática Thales.

Cuando al terminar la Selectividad escuchaba a compañeros y amigos decir que aún no tenían claro qué estudiar no lo entendía, ya que cuando comencé el Bachillerato tenía ya decidido lo que quería, y fui escogiendo las optativas en función de mi elección de carrera.

Posteriormente, ha ampliado sus estudios: doctorado, C1 de Inglés… ¿Qué importancia tiene para usted la formación permanente del profesorado?

En mi opinión, en todos los tipos de trabajo hay que actualizarse. En mi caso, reconozco que tengo una inquietud interna que hace que, aunque algún curso haya terminado muy agobiada por la carga de trabajo que suponen los estudios adicionales, al poco tiempo vuelvo a embarcarme en algún proyecto, ya sea de formación interna en el centro o externa.

Durante un tiempo, ejerció como profesora en la Universidad. ¿Valora regresar a ella en un futuro?

La docencia en la Universidad y la docencia en Secundaria son diferentes, y como todo en esta vida, ambas tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Las relaciones profesor-alumno son muy distintas y, aunque echo de menos los conocimientos y conceptos matemáticos que explicaba en la UCO, el trato en Secundaria con los alumnos es mucho más personal y directo. En su momento, volver a mi puesto de Secundaria fue una decisión muy meditada y difícil en la que influyeron muchos aspectos. Pero ya se sabe, en esta vida nunca se puede decir “De esta agua no beberé”, así que, si en algún momento cambian las condiciones, ¿por qué no? Sin embargo, por ahora prefiero mi situación actual.

¿Es usted docente vocacional?

Sin duda alguno. Lo llevo en la sangre. Durante un tiempo intenté resistirme, trabajando en otro tipo de actividad totalmente diferente, pero al final claudiqué.

La profesión de enseñante es muy bonita y gratificante. Es un gran estímulo para seguir ejerciéndola el poder ser testigo de cómo se desarrollan y evolucionan los alumnos. Pero el día a día puede ser a menudo muy complicado, especialmente en mi materia, que no suele ser la más popular. Por eso, creo que los docentes debemos ser, con mayor razón que en otros tipos de ocupaciones, vocacionales, ya que si no este trabajo puede convertirse en uno muy duro y frustrante.

Imaginamos que habrá influido en la elección de su profesión el hecho de que sus padres hayan sido docentes.

Supongo que sí, aunque de forma totalmente involuntaria por su parte. De hecho, recuerdo que cuando hablé de dedicarme a esto intentaron quitarme la idea de la cabeza, ya que ellos conocían y experimentaban las dificultades de este trabajo, dificultades que la gente que no se dedica a ello no es consciente de que existan.

¿Qué aspectos positivos ve en la enseñanza en la actualidad? ¿Y negativos?

Los estudiantes de ahora tienen la ventaja de que las tecnologías actuales abren nuevas posibilidades a la educación. Nuestro entorno cambia a gran velocidad, debido a nuevos avances, y la enseñanza puede favorecerse de las nuevas herramientas que se ponen al alcance de nuestra mano. El profesorado, asimismo, también tiene a su disposición más variedad de actividades formativas, y la formación del profesorado redunda en beneficio de su alumnado. Sin embargo, desde mi punto de vista, se está perdiendo la cultura del esfuerzo. Lo peor no son los efectos perjudiciales que esto pueda suponer en el rendimiento académico actual de nuestro alumnado, sino que puede devenir en el futuro en una intolerancia al fracaso que ya se está observando en otras sociedades ligeramente más avanzadas que la nuestra. Además, en mi opinión, se ha desprestigiado socialmente la figura del profesor y del maestro.

Es usted una gran viajera. En el caso de que tuviera que vivir en él, ¿qué país europeo elegiría y por qué?

¡En mi tierra! Me encanta viajar, creo que es una experiencia muy enriquecedora que abre la mente porque te permite conocer otras culturas y tradiciones: en definitiva, otras formas de ver la vida y enfrentarse a ella. Pero, a la vez, al menos hasta ahora, también ha hecho posible que aprecie, por comparación, lo que tenemos aquí: nuestras costumbres, nuestra gente, nuestro entorno, nuestra gastronomía, nuestro clima,… Me gusta mucho irme, pero también regresar.

¿Qué le desea al IES “Ricardo Delgado Vizcaíno” en su vigésimo aniversario?

En esta efeméride tan importante para el Centro (que en sus inicios nació como una sección delegada del IES Los Pedroches para posteriormente independizarse), desearía que el esfuerzo, dedicación e ilusión de este claustro de profesores se traduzca en que podamos celebrar muchos aniversarios más.

lunes, 29 de abril de 2019

¿QUÉ FUE DE...? JESÚS GARCÍA REDONDO

Jesús García Redondo (Pozoblanco, 1999), hermano de Javier (3º ESO A), fue alumno de nuestro Centro. Estudió la ESO durante los cursos 2011 a 2015.

¿Cómo fue tu experiencia en el IES “Ricardo Delgado Vizcaíno”? 

Mi experiencia en el IES “Ricardo Delgado Vizcaíno” fue bastante buena ya que tuve a unos excelentes profesores y a grandes amigos que hicieron el trayecto mucho más ameno.

¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el Centro?
Recuerdo esa etapa de mi vida como si hubiese pasado ayer: aquellas clases con Doña Carmen, que se pasaban superamenas, o con Doña Ana Belén, con su tatuaje misterioso, que nunca nos dijo lo que significaba, o las mesas de ping pong, en las cuales pasamos la mayoría de nuestros recreos.

¿Alguna anécdota que contar de aquellos años?
La verdad es que podría contar miles de cosas, pero una de ellas puede ser cuando llamábamos a Alfredo (el dueño de la tienda de chuches que había al lado del instituto) para que nos lanzase chuches.

¿Dónde cursaste el Bachillerato? ¿Te resultó fácil?
Realice el bachillerato es el IES “Antonio María Calero”. Para mí fue un cambio bastante grande ya que empecé con profesores que no conocía de nada ni su forma de evaluar. Además, se añadió la presión innecesaria que conlleva la selectividad y con innecesaria me refiero a que la selectividad la tienen como si fuese imposible, pero es un examen que se puede aprobar fácilmente.

¿Qué carrera estás estudiando en la actualidad? ¿Por qué la elegiste?
Actualmente estoy estudiando Ingeniería Electrónica Industrial. La elegí ya que siempre me ha gustado mucho todo lo informático, todo lo relacionado con el montaje de piezas a un dispositivo, procesadores que lleva un móvil, su rendimiento, incluso temas de robótica y componentes mecanizados.

¿Cómo te ves dentro de cinco años?
Dentro de cinco años me veo trabajando como técnico electrónico industrial en alguna gran empresa.

¿Qué le deseas al IES “Ricardo Delgado Vizcaíno” en su vigésimo aniversario?
Al IES “Ricardo Delgado Vizcaíno” le deseo en su vigésimo aniversario que siga enseñando y prosperando como lo hacía cuando yo cursé mis estudios, y que perdure durante mucho tiempo con esos grandísimos profesores.

lunes, 1 de abril de 2019

ENTREVISTA A DON JOSÉ LUIS HERRUZO


"La enseñanza ofrece unas posibilidades de conocimiento multidisciplinar amplísimo."


¿Dónde nació usted y pasó sus primeros años?

Soy extremeño, nacido en Granja de Torrehermosa (Badajoz). Con tres años y por motivos laborales de mi padre, nos fuimos a vivir a Aguilar de la Frontera (Córdoba). Cursé lo que hoy es Primaria en el Colegio de Jesús Nazareno de los Padres Oblatos y realicé el Examen de Ingreso al Instituto; el bachiller elemental y el superior los cursé en el Instituto Aguilar y Eslava de Aguilar de la Frontera e hice COU en Montilla. De ahí me fui a estudiar a Sevilla y a Córdoba, donde terminé la carrera. Al finalizar el servicio militar (la mili), me volví a Aguilar, al domicilio de mis padres.

¿Por qué se vino a vivir a Pozoblanco?

Al mes de terminar la mili (noviembre de 1981), me llamaron del Colegio Salesiano San José de Pozoblanco, donde necesitaban un Ingeniero de la rama Eléctrica, para sustituir a un salesiano (D. Lucas), que se iba en marzo de 1982 de Misiones a Togo (África) con otro Salesiano del pueblo (D. Cesar), tristemente recordado hace unos días. Desde entonces, vivo en Pozoblanco y me considero pozoalbense.

¿Qué carrera estudió? ¿Por qué se decidió por ella?

Soy Ingeniero Técnico Industrial por la rama de Máquinas Eléctricas, carrera que terminé en la Universidad de Córdoba en el año 1980. Aprobé las oposiciones de Maestro de Taller de Formación Profesional en 1985 y en el año 2000 aprobé las de Profesor de Tecnología General, puesto que vengo desarrollando desde entonces en nuestro instituto. Trabajo en la enseñanza desde enero de 1982.
Mi dedicación al mundo de la técnica me viene desde muy pequeño, pues siempre he sido una persona curiosa. He querido ver el interior de las cosas, saber por qué funcionan, cómo lo hacen y qué energía necesitan. Además, he tenido facilidad para arreglar lo estropeado, por lo que el conocimiento adquirido con los estudios y en la carrera me abrió un mundo de posibilidades.
De niño, mis juguetes preferidos eran los mecanos, los juegos de electricidad y electrónica, el modelismo en sus distintas versiones y todos aquellos que me construía, pues mi imaginación no tenía límites. Ahora de adulto, el mundo del juguete y las máquinas herramientas me siguen llamando la atención y es una afición de lo más apasionante.

McGyver era una serie de los años 80, protagonizada por una especie de agente secreto que, con un alambre y un tornillo, era capaz de abrir una caja fuerte o fabricar una lámpara de mesa. ¿Se considera usted un “manitas”?

Creo que un poco sí. Gracias a Dios, tengo una cierta habilidad manual que, unida a una gran curiosidad, me han hecho una persona con interés por seguir viendo y comprendiendo la tecnología interna de las máquinas. Los tiempos que me han tocado vivir ofrecen tal abanico de posibilidades que resulta imposible abarcar todos los campos, pero en el camino estoy y con la mente abierta a seguir aprendiendo.

¿A qué dedica su tiempo libre?

A curiosear cacharros que no funcionan y que se van a tirar. Me atrae descubrir cómo se abren, por qué no funcionan, qué tecnologías los gobiernan, qué mecanismos los componen, qué partes independientes tienen y así estaría hablando y hablando. De las primeras cosas que arreglé y me siento orgulloso fue un reloj de finales del siglo XIX o principios del XX. Tenía una pieza rota y el relojero no me quería vender dicha pieza. Así es que cogí dos engranajes de otros relojes que no funcionaban, los corté, los uní y se los coloqué. El reloj, a día de hoy, sigue funcionando en mi casa.
Algunas de mis aficiones son el mundo del ordenador, la fotografía, la música, el vuelo, las maquetas de barcos navegables, la óptica y la pesca. Aunque las practico cuando puedo, las tengo aparcadas para el día en que me jubile.

De todas las materias que imparte, ¿cuál es la que más le gusta?

Es difícil decantarse por una, pues el mundo de la técnica abarca muchas disciplinas que no se pueden aislar, pero la Tecnología y la Informática forman un tándem que se llevan el premio.

¿Cómo ve usted la enseñanza en la actualidad?

La enseñanza ofrece unas posibilidades de conocimiento multidisciplinar amplísimo. Sin embargo, para algunos, la cultura no es un valor que esté entre sus prioridades. Desafortunadamente, impera el "todo vale" y, si es sin esfuerzo, mejor. Creo que, para el que quiere formarse el futuro, no hay límites y la preparación de nuestros jóvenes es más integral y completa que la de mi generación. El acceso instantáneo y en cualquier lugar a información de todo tipo mediante el ordenador e Internet, complementada con el conocimiento del idioma inglés, les hace ser ciudadanos del mundo, por lo que nuestro entorno se les queda pequeño.

¿Qué le desea al IES “Ricardo Delgado Vizcaíno” en su vigésimo aniversario?

Continuidad. Que la posición alcanzada con el esfuerzo de todos los compañeros que nos han precedido se vea incrementada con el trabajo y la ilusión de todos los que estamos, con el deseo de que se pueda celebrar el trigésimo aniversario.

martes, 26 de marzo de 2019

ENTREVISTA A DOÑA JUANA MORAL CAMACHO


"A mi IES, después de trece años, le deseo otros 20 años más, y poderlo celebrar."

Usted es jienense. ¿Puede contarnos cómo fue su infancia?

Mi infancia fue muy bien, tengo muy buenos recuerdos. Mi pueblo era un lugar tranquilo y me permitía salir mucho con las amigas. Solía colaborar en el negocio familiar desde pequeña, así que pasaba también mucho tiempo haciendo pasteles y trabajando.

¿Por decidió estudiar Filología Inglesa?

Mi pasión era la literatura, desde siempre, y además me encantaba aprender idiomas, por lo que decidí matricularme en Filología Inglesa, que aunaba mis dos intereses. Durante la carrera, además, descubrí que también me encantaba la lingüística. Me parece una carrera preciosa.

Su actividad profesional la trajo a vivir a Pozoblanco. ¿Cómo se siente aquí? ¿Echa de menos su tierra?

Pozoblanco siempre me ha tratado muy bien. Los alumnos, compañeros y familias se han portado fenomenal conmigo. Sin embargo, ya voy echando cada vez más de menos a mis familiares. Mis padres y suegros se hacen ya mayores.

¿Es usted docente vocacional?

De pequeña nunca pensé dedicarme a la docencia, es algo que descubrí la primera vez que me encontré haciendo una presentación oral en el aulario de la universidad. Luego, cuando di mis primeras clases particulares (como muchos de nosotros) me di cuenta de que me apetecía hacerlo, especialmente para enseñar inglés de un modo distinto a como me lo enseñaron a mí.

¿Qué aspectos positivos ve en la enseñanza en la actualidad? ¿Y negativos?

Afortunadamente, creo que la enseñanza de idiomas ha evolucionado mucho en los últimos tiempos y el inglés está muy valorado por las familias y los alumnos. Sin embargo, la falta de interés del alumnado, así como algunas actitudes son un aspecto a mejorar. Creo que la falta de valores es un problema que podemos advertir en la enseñanza y también en la sociedad.

Recientemente, ha ganado un premio que se concede a los mejores blogs educativos. ¿Cómo se siente al recibirlo y qué significa para usted?

Para mí ha sido un orgullo que la revista EDUCACIÓN 3.0 haya elegido mi blog como uno de los 70 blogs educativos imprescindibles para docentes. Es una recompensa a un trabajo que llevo desarrollando muchos años. Creo que es un incentivo que me motiva a seguir trabajando.

Pero no solo a la docencia se dedica el profesorado. ¿En qué ocupa su tiempo libre?

Con dos hijos pequeños, la mayor parte de mi tiempo la dedico a ellos. Cuando puedo, leo bastante y veo algunas series. Además, disfruto mucho creando contenidos para mi blog; es un trabajo, pero también es un hobby.

¿Qué le desea al IES “Ricardo Delgado Vizcaíno” en su vigésimo aniversario?

A mi IES, después de trece años, le deseo otros 20 años más, y poderlo celebrar.

martes, 3 de abril de 2018

ENTREVISTA A DON ANTONIO MARÍA CABRERA CALERO


“Creo que se hicieron algunas cosas nuevas, bastantes, en el centro en aquellos años, por parte de todo el mundo.”


Don Antonio María Cabrera Calero  nació en Pozoblanco el 1 de febrero de 1969 y es
Licenciado en Ciencias (Geología) por la universidad de Granada.

¿En qué período ejerció como director del IES Ricardo Delgado Vizcaíno?

Durante 5 años: cursos 2010-2011 al 2014-1015

 Antes de su llegada al Centro, usted había ejercido la docencia en otros destinos. ¿Puede contarnos su trayectoria profesional anterior a su etapa como director?

Como hijo de vaquero, empecé mi trayectoria laboral muy temprano, de niño, y dado lo incansable de mi padre, pocas faenas del campo (animales y olivos) me fueron ajenas. Pero si hablamos de docencia, empecé esta profesión bastante temprano, con 25 años. Mi primer destino fue el IES Alto Guadiato de Peñarroya-Pueblonuevo, donde ejercí durante mis primeros 4 cursos. Luego, tras un breve paso por Córdoba en el IES Santa Rosa de Lima (situado en el Campo de la Verdad, sector sur), recalé durante dos cursos en Hinojosa del Duque, en el IES Jerez y Caballero. Y desde allí me trasladé al Ricardo, donde he permanecido entre el 2001 y el 2014, es decir, la mayor parte de mi vida profesional.

¿Cómo y en qué circunstancias llegó a la dirección del Centro?

 Pues por carambolas del destino, como tantas cosas en la vida. Ya había sido durante cuatro años secretario del centro con Rafael Sastre y por ello Carmen Rovi, la directora que lo sustituyó, me “reclutó” para la secretaría cuando Alejandro Gómez se trasladó a Puertollano. Al marcharse Carmen, no había demasiados candidatos a coger la dirección, la cosa estaba entre Bartolomé y yo, y parece que saqué la pajita más corta…

¿Qué recuerdos guarda de aquella época?

 Muchos, pues fueron bastantes años y eso, con el material humano que maneja un centro (alumnos, familias, profesorado y resto de personal), da para muchas anécdotas, divertidas y no tanto, cada cual recordará las suyas.
Pero, anímicamente, recuerdo la vaga sensación de tener un peso (la responsabilidad) constantemente encima de la cabeza; aunque también la grata sensación del deber cumplido, de saber que de alguna manera estabas contribuyendo al mantenimiento de un ambiente adecuado para el crecimiento y desarrollo personal de muchos chicos y chicas, y laboral de un equipo de profesionales. Cuando cedí el testigo a Elena (a la que estaré eternamente agradecido), sentí una increíble sensación de alivio, de que no tuvimos en esos años ninguna pérdida irreparable por el camino.

 ¿Lo marcó de alguna manera su paso por el Centro?

 Todas las experiencias vitales te marcan, y esta de ser director, sin duda lo hizo. Creo que fue una etapa acelerada de crecimiento y maduración como persona, de aprendizaje y puesta en práctica de habilidades sociales o tareas desconocidas hasta entonces para mí, de tener que hacer de tripas corazón en más de una ocasión. Creo que tras el paso salí siendo una persona más completa y, sin duda, con una visión más fidedigna de cómo funciona el sistema educativo andaluz y ese gran misterio que es la naturaleza humana.

 ¿Qué objetivos considera que cumplió en su etapa como director?

 Considero que todos tenemos dentro muchas buenas ideas, cualidades y potencialidades, y lo único que necesitamos es un empujoncito. Desde el equipo directivo (pues éramos realmente un equipo, Gabi, Bartolomé, Elena y yo), intentamos que nuestra labor al frente del centro fuera la de facilitar en la medida de lo posible que esas iniciativas que nos llegaban al despacho de dirección-jefatura, por parte del profesorado, pero también del alumnado o del AMPA, prosperaran. Y las que no nos parecían tan factibles, intentar encauzarlas. Creo que se hicieron algunas cosas nuevas, bastantes, en el centro en aquellos años, por parte de todo el mundo. Y lamentaría haber sido un obstáculo para las que no se llevaran a cabo.

 ¿Le quedó alguna espina clavada, algún objetivo sin cumplir?

 Siempre quedan proyectos en el cajón, pero es ley de vida, pues hay limitaciones de tiempo y de energías, y además hay que dejar trabajo para los que llegan después. Espinas clavadas las hubo, pero ya las he olvidado. Quizá no haber agradecido lo bastante a todos los que facilitaron nuestra labor, que fueron muchos, desde todos los estamentos del centro; o no haber pedido suficientes disculpas a los que sin duda contrariamos, sin quererlo o queriéndolo, pero pensando que era lo menos malo.

 Tras su paso por el IES Ricardo Delgado Vizcaíno, ha continuando ejerciendo la labor docente. ¿Puede contarnos cuál ha sido su posterior destino?

 Pues ya llevo tres cursos en el IES Ibrahim Al Baytar de Arroyo de la Miel (Málaga), al que me incorporé como profesor de a pie y en el que he redescubierto de nuevo la interesante labor de enseñar ciencias, pues quizá durante los años de dirección no pude dedicarme a ello en la medido que yo querría.

 ¿Ha notado alguna diferencia con el Ricardo?
 
Todas. Es un centro de unos mil alumnos de hasta 40 nacionalidades. Con un alumnado y claustro tan numeroso no hay lugar apenas al intercambio de ideas, la gestión está mucho más centralizada y menos abierta. Puedo deciros que se hacen muchas menos actividades que las que veo que se llevan a cabo en el Ricardo, y eso son experiencias que el alumnado deja de recibir... Y echar un vistazo a la sala de profesores y no encontrarme con José Luis, Félix, los Rafas, Juani y Carmen, Manolo y tantos y tantos otros compañeros… es algo irreemplazable, pues eran personas estupendas y el cargo de director siempre te hace tener una relación no tan cercana.
Pero la vida sigue y en absoluto estoy descontento, todo lo contrario.

 Pero usted no solo es profesor. Además de la enseñanza, ¿tiene otras inquietudes?

Por supuesto.
Hace un par de años que dejé la labor editorial (he colaborado con Oxford University Press durante casi 20 años y eso han sido muchos fines de semana, vacaciones y trasnochadas invertidas en la redacción de textos y demás) y ahora puedo dedicarme a otras cosas.
Principalmente ando metido en la investigación sobre la historia de la minería en Los Pedroches. He escrito algunos artículos y presentado comunicaciones a congresos sobre ello, como al 11º Congreso Internacional de Historia de la Minería (Linares, 2016). De hecho, acabo de finalizar un artículo para la revista De Re Metallica con un inglés, Robert Vernon (un señor de setenta y pico que lleva más de 40 años estudiando la presencia inglesa en la minería española), sobre las minas de La Solana (Belalcázar). Y siempre está en el tintero sacar a la luz un libro sobre el tema…
En Málaga he cambiado un poco la montaña por el mar, la naturaleza de Los Pedroches es incomparablemente más rica que los Montes de Málaga, y disfruto bastante dándome mis chapuzones por alguna de las calitas de Benalmádena, los días que salgo algo más temprano. Si bien, recomiendo esta tierra entre octubre y mayo, pues ofrece un clima muy benigno, para el verano prefiero mi casa del pueblo o el norte.

 Para finalizar, ¿qué le desea a la comunidad educativa del IES Ricardo Delgado Vizcaíno en su vigésimo aniversario?

 Compartir con ella el orgullo de pertenecer, o haber pertenecido, a una comunidad humana viva, que se ha preocupado de ofrecer una educación de calidad y diversificada a un grupo de personas, reducido pero muy diverso. Valor y energía para perseverar en dicho esfuerzo. Uno se para, despacio, a observar a nuestros chicos y chicas cuando, cosa no usual, están callados haciendo un examen y no puede dejar de pensar que hay motivos para la esperanza, que vienen otros que tomarán el relevo y continuarán la aventura de ser humanos.

Gracias por darme esta oportunidad de compartir un ratito con vosotros.