lunes, 6 de noviembre de 2017

ENTREVISTA A DON JOAQUÍN DOMÍNGUEZ GUIJO


“Este Centro es como una pequeña familia en la que todos, docentes, alumnas y alumnos, padres y madres, nos hemos sentido y se sienten, estoy seguro de ello, plenamente integrados y satisfechos”.


Don Joaquín Domínguez Guijo  nació en Pozoblanco el 10 de enero de 1949 y es maestro jubilado.

¿En qué período ejerció como Director del IES Ricardo Delgado Vizcaíno?

Me correspondió la responsabilidad de iniciar la andadura de este Centro que, en su  primer curso de funcionamiento (1998-99), lo haría como una Sección Delegada del IES Los Pedroches. Mi nombramiento inicial sería en calidad de Jefe de Estudios Delegado.
En el curso siguiente (1999-2000), adquiriría la condición de IES con funcionamiento autónomo y la nominación de IES Ricardo Delgado Vizcaíno. En el citado curso se produciría mi cese como Jefe de Estudios Delegado y mi nombramiento como Director del Centro, cargo en el que permanecí hasta el año 2002.
Para nominar al IES se elaboró una encuesta dirigida a los distintos estamentos de la Comunidad Escolar: profesorado, AMPA y alumnado, cuyo resultado final fue la selección de tres nombres entre los cuales el más votado, en el Consejo Escolar del Centro, sería el de IES Ricardo Delgado Vizcaíno.

Antes de su llegada al Centro, usted había ejercido la docencia en otros destinos. ¿Puede contarnos su trayectoria profesional anterior a su etapa como Director?

Aprobadas mis oposiciones en el año 1974, ejercí durante dos cursos con destino provisional en el CEIP Virgen de Luna de nuestra localidad hasta producirse mi nombramiento en propiedad definitiva en el Colegio Ntra. Sra. de los Remedios de Belmez. Tras cuatro cursos de estancia en el referido centro, solicité en el Concurso de Traslados una vacante en el Colegio Ntra. Sra. de Loreto de Dos Torres, lugar donde permanecí también cuatro cursos hasta producirse la supresión de una unidad de primaria en este colegio. Según ley, cuando se produce esta situación en un centro, el maestro desplazado ha de ser el último que ha llegado. Este fue mi caso y, por consiguiente, por esta circunstancia, me vería obligado a participar obligatoriamente en el siguiente Concurso de Traslados adquiriendo una plaza en el Colegio Santa Catalina de Fuente la Lancha, centro en el que también ejercí como Director durante mi corta estancia de dos cursos.
Recién creado en Pozoblanco el Centro Comarcal de Recursos para el profesorado de la zona de Los Pedroches, fui llamado por la Delegación de Educación a ejercer como Coordinador del referido centro. Durante tres cursos ejercería la citada coordinación hasta ser elegido en las elecciones Municipales del año 1987 concejal de Cultura y primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de nuestra localidad, cargos que desempeñaría en el periodo comprendido entre 1987 a 1991, compaginándolos con la docencia en el Colegio Ginés de Sepúlveda, centro al que llegué nombrado transitoriamente por ser cargo electo de la Corporación municipal.
Finalizada mi etapa de concejal, volvería de nuevo a mi anterior lugar de trabajo pero ahora nombrado por la Delegación como Asesor de la LOGSE (Ley Orgánica General del Sistema Educativo) en el área de Ciencias Sociales en el ahora denominado Centro de Profesores de la Sierra de Córdoba.

¿Cómo y en qué circunstancias llegó a la dirección de este Centro?

Ante la perspectiva de abrirse un nuevo IES en Pozoblanco, por parte de la Delegación de Educación se realizó el nombramiento de un grupo de siete maestros como propietarios definitivos en el referido centro. Uno de ellos sería mi persona. Pues bien, encontrándome ausente de Pozoblanco por vacaciones, el Director del IES Los Pedroches convocaría a mis compañeros a una reunión con el propósito de designar a la persona que había de ejercer en el curso siguiente como Jefe de Estudios Delegado. El resultado final de la expresada reunión sería mi nombramiento para el cargo citado, quizá aprovechando mi ausencia. Digo esto en tono de broma pues, cuando regresado a Pozoblanco me comunicaron el acuerdo adoptado, agradecí mucho la confianza que todos habían depositado en mi persona.
También, en fechas previas al inicio del curso, además de los siete maestros nombrados, la plantilla del centro en su inicio se vería enriquecida por la llegada de diez profesores licenciados y una maestra para apoyo en el Aula Taller de Carpintería.
El paso de la situación de Jefe de Estudios a Director, como ya he comentado anteriormente, se produciría en el curso siguiente por parte de la Delegación de Educación, permaneciendo en este cargo a lo largo de los tres cursos siguientes.

¿Qué recuerdos guarda de aquella época?

Todos muy gratos. Llamábamos a esta plantilla inicial de maestros en tono irónico Los Siete Magníficos. Y como magnífico hay que calificar el hacer de todos mis compañeros en aquel tiempo por la solidaridad demostrada y hecha patente en un Centro con muchas carencias en los días previos a la apertura del curso 1998-99.
A modo de ejemplo he de anotar aquí que ante el escaso e insuficiente material y mobiliario llegado de la Delegación hasta nuestro centro, todos a una, nos dedicamos a recabar de otros centros de Pozoblanco mesas, sillas, pizarras, material de biblioteca, etc… elementos estos que nosotros mismos nos encargábamos de recoger sirviéndonos de un camión prestado por el Ayuntamiento de nuestra localidad.
La biblioteca, mobiliario y libros, llegaría a nuestro centro desde la extinta Residencia Escolar Juan XXIII que, por aquellas fechas, cerraba sus puertas, y las máquinas del taller de carpintería las recibiríamos de un IES de Cabra, que también clausuraba su sección de carpintería y mueble.

¿Lo marcó de alguna manera su paso por el Centro?

Los años de ejercicio de la docencia en este IES fueron muy enriquecedores para mí. Este Centro es como una pequeña “familia” en la que todos, docentes, alumnas y alumnos, padres y madres, nos hemos sentido y se sienten, estoy seguro de ello, plenamente integrados y satisfechos. Se da una profunda vinculación en los afectos debido a la “cercanía” de las relaciones entre los profesores y de todos y cada uno de los profesores con sus alumnos/as.
Todavía hoy, después de ocho años de jubilado, visito el Centro de vez en cuando y soy recibido como en mi propia casa y, en la calle, saludo a mis antiguos compañeros y alumnos/as como a mis mejores amigos. A día de hoy siento la satisfacción del deber cumplido y el orgullo de haber iniciado y dirigido a este Centro contando con la muy estimada colaboración de un puñado de compañeros ejemplares humana y profesionalmente.

¿Qué objetivos considera que cumplió en su etapa como Director?

Como ya he comentado, a nuestra llegada recibimos un Centro en una situación muy precaria en el que se hacía imprescindible habilitar nuevos espacios para el normal desarrollo de la actividad administrativa y docente. Así pues se acometieron las obras para la dotación de una Secretaría, Sala de Profesores, Aula de Apoyo, Aula y Taller de Carpintería y otras aulas, equipando además a los referidos espacios con el material necesario.
En cursos posteriores, siendo ya un IES autónomo, se construyó un amplio laboratorio y un Aula Polivalente para actividades de gran grupo, haciéndose también obras de reforma en el gimnasio y en los patios.
En el aspecto organizativo, se procedió a la elaboración del ROF (Reglamento de Organización y Funcionamiento) contando con la participación de todos los estamentos de la Comunidad Educativa. También se constituyeron los diferentes departamentos del Centro dotándolos de los correspondientes espacios para reuniones de los equipos docentes pertenecientes a los mismos. En definitiva, se definieron las líneas maestras para el normal funcionamiento del Centro.

¿Le quedó alguna espina clavada, algún objetivo sin cumplir?

Tan solo una; la referida a determinadas normas de convivencia que los representantes de los padres/madres en el Consejo Escolar pretendían exigir a los profesores y que éstos no estaban dispuestos a asumir por no serles exigido por ley. Este problema llevaría a dejar en suspenso la aprobación del citado documento en el periodo de mi gestión y ésta fue una espina que me llevé clavada pues soy persona que habitualmente cumple puntualmente con lo que se propone. 

Su etapa profesional como docente finalizó en el IES Ricardo Delgado Vizcaíno. Después de una larga trayectoria, se jubiló como profesor, pero sabemos que, como persona activa que es, ha estado y está embarcado en numerosas empresas culturales. ¿Puede contarnos a qué dedica su tiempo libre? 

Me he jubilado del trabajo pero no de la actividad. Siguiendo con la costumbre adquirida en mi etapa en nuestro Ayuntamiento, cada mañana anoto en mi agenda un cúmulo de actividades pendientes para después embarcarme de lleno en su realización.
Me levanto muy temprano para atender a mi madre y, después de desayunar, toda la mañana la dedico a resolver cuestiones que tienen que ver con la Coordinación de la Peña Marcos Redondo o con la Mayordomía del Santuario de la Virgen de Luna. Aparte de esto, me gusta la lectura, escribir y pintar, pero, sobre todo, ejerzo como lo que yo llamo “servicio social ambulante”, estando en todo momento a lo que me mandan mi mujer, mi hija o mis amigos. Las tardes las dedico íntegras a la atención de mi nieta en hacer los deberes del cole, llevarla a sus clases de inglés o a los parques y, por la noche, asisto a mis ensayos en la Peña.
En definitiva, que no me aburro, tengo una vida de jubilado intensa y jubilosa.

Recientemente, ha sido usted pregonero de la Feria de Pozoblanco. ¿Qué sintió cuando, tras el pregón, recibió el aplauso y el cariño de sus paisanos?

Ser nominado pregonero de la feria de mi pueblo por el Ayuntamiento ha sido una de las mayores satisfacciones de mi vida, sobre todo porque esta nominación ha sido compartida unánimemente por todos los grupos políticos presentes en nuestro Consistorio. Sentirme portavoz de mis paisanos en fechas tan especiales como las de nuestra feria ha supuesto para mí un gran orgullo y satisfacción.
La elaboración del Pregón ha sido una tarea ardua pero, a la vez, ilusionante porque ha supuesto transportarme a etapas y experiencias vitales que he vuelto a paladear como al mejor de los caramelos. He repasado mi vida palmo a palmo, plasmando unas vivencias que vienen a mostrar el contexto de una época que vivimos todos los que peinamos más de sesenta, un tiempo difícil pero no por ello menos retador e ilusionante. Y si a todo esto añadimos el lleno registrado en El Silo en la noche del 16 de Septiembre y la gran aceptación del pregón,el aplauso y el cariño demostrado por mis paisanos, creo que tengo motivos más que suficientes para sentirme justificado y satisfecho con lo realizado, si bien debo añadir aquí el reconocimiento y la gratitud que debo a los colectivos y personas que me ayudaron para hacer de este evento tan feliz realidad.

Para finalizar, ¿qué le desea a la Comunidad Educativa del IES Ricardo Delgado Vizcaíno en su vigésimo aniversario?

Primero felicitar a todos/as por la celebración del aniversario y después recomendarles que sigan unidos todos/as en piña, mirando en la misma dirección que no ha de ser otra que el logro de los objetivos educativos que el IES se plantea. “La unión hace la fuerza” y esa fuerza va a ser necesaria ante los tiempos difíciles y el incierto futuro que se nos avecina, con muchos cambios. Y para hacer frente a esto se necesita formar personas dotadas de un amplio bagaje de conocimientos y valores muy firmes.
Pienso que la Comunidad Educativa ha de ser como un triángulo equilátero que sitúa en sus vértices a padres/madres, profesores y alumnos que han de mantenerse ligados mediante la comprensión, el trabajo en común y la colaboración para lograr como producto final la formación integral de los hombres y mujeres que la sociedad va a necesitar en el futuro. Y, en el caso de nuestro IES, todo esto lo tenemos más fácil si tenemos en cuenta que se trata de una “pequeña familia”y un centro de pequeñas dimensiones que facilita el acercamiento y la colaboración de todos.
Nada más, feliz aniversario a todos.

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